La Cabeza de hipocresía
-Nada funciona en este País...
-¿Por qué lo dice?
-Pobres de ustedes, no se dan cuenta…
-Para serle sincero, creo que lo poseemos todo: Por ejemplo, yo nunca he sufrido de hambre, tengo mucho dinero y por lo general siempre consigo lo que quiero.
-Ahora entiendo…Nada funciona porque tipos como usted disfrutan el ver al otro abajo mientras ellos suplan sus necesidades. Quita al que menos tiene, y comprendo por qué todo funciona para usted, porque un asesinato le resulta ajeno, porque sonríe tanto.
-¡Póngase en mis zapatos hombre!
-Eso hago…seamos algo más benevolentes: Tiene dinero, pues es necesario; posee hijos y quiere darles lo mejor, alegra a otros y les da minutos de fraternidad, inventa reglas para la productividad…Después de todo no es malo, o no porque lo quiera. También entiendo las muchas cabezas y zapatos que hay detrás de usted…No es el único, sus palabras las escribieron… responde increíblemente y sí que le enseñaron tangentes en su colegio, pues le saca la tangente hasta a un campesino.
Admiro su persuasión, pero no la sigo: Es como quien dibuja el camino que otros deben caminar, desviándolos del que los llevara a su satisfacción; cuando el hombre del camino trazado se da cuenta de ello no regresa fácilmente; algunos prefieren continuar por él , sin importar que ya conocen el final que les espera.
El hombre es así, el ignorante no lo es por no saber, si no por el hecho de no querer conocer…